viernes, 27 de noviembre de 2015

Jugando con números

He llegado hasta aquí otra vez, tras bastantes días sin escribir. No voy a contar nada negativo en esta entrada, aunque también hay que contarlo en otra.

Hoy quiero hablar sobre la canción, esa canción con la que me identifico, me define, la quiero. Canción tan incomprendida como derrochadora de sentimiento. Compuesta por una artista aún más joven ayudada de otro compositor, es toda una proeza. Lo que todavía no sé y creo que moriré sin saberlo (aunque tampoco me duele) es cómo esa canción es, a día de hoy, la única que me ha tocado verdaderamente la fibra sensible. 
Son demasiadas cosas que decir sobre ella, la primera será que es una pena que dure tres minutos. Yo lo duplicaría. Aunque sería placentera hasta un solo minuto. La voz de Molly Sterling es increíble, y sin que esta palabra pierda el verdadero significado que hoy ya no nota la sociedad. Parece surrealista, llena de sentimiento y EMOCIÓN pura. Da gusto escuchar una voz tan privilegiada sin tener que recurrir al grito, como hacen otras cantantes. Como curiosidad, he de decir que, al principio, no me gustaba cantar la canción, porque considero que nadie en el mundo puede cantarla transmitiendo lo que ella transmite. Ahora lo intento más, aunque no puedo evitar imitarla. Por fortuna, estoy desarrollando un gusto por cantar las canciones que más me gustan con mi propia voz y personalidad, así que trabajo en ello para poder hacerlo con la misma intensidad que ella.
Por otro lado, la combinación de batería y piano para la base musical es magnífica, no recuerdo otra canción en la que lo haya escuchado o notado de esta forma, otra muestra de ORIGINALIDAD. 

Por último, pero no menos importante, y para no enrollarme más, es el argumento, el tema de la canción. La letra habla acerca de un desamor. La canción empieza con un "Do I owe you something? I think I do", lo cual introduce en una disculpa. Es una confesión de culpa real, pues la persona que ha vivido o no la historia calculaba y planificaba el amor. Y por todos es sabido que no es así. Él manda sobre nosotros y nos condena a vivir a su servicio hasta que ya nos libera. Pide perdón por no haber sabido actuar correctamente. 
Así, efectivamente, estaba jugando con números, pero no sabía lo que significaba. Esto indica que, quizás, no lo hacía de manera consciente. Continúa con un "and I made a burrow, abandoned you", previo al primer estribillo. Nos transmite lo que el amor asusta y ennerva. 

Creo que lo que me acerca a esta canción fue lo incomprendida que es, la falta de consideración que se tiene hacia esta pieza de arte. Me reconforta saber, aunque no sea así, que esta canción es mía. Lo siento así. Es como si fuese mía, como si no estuviese en otro lugar más que en mi ordenador, mi móvil o mi MP3. Y, aunque se la he recomendado a ciertas personas, como a la chica de la que cada vez estoy menos loco, sigo pensando que es mía y que sólo yo la valoro como se merece. 


"And i was playing with numbers and i didn't know what it meant..."

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